martes, 22 de marzo de 2016

CARTA ABIERTA A CLARA SERRA DE MARTA LÓPEZ, PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN POR LA GESTACIÓN SUBROGADA EN ESPAÑA

Estimada Clara,

Recientemente, la Asamblea de Madrid desestimó pedir al Gobierno central que regule la Gestación por Sustitución (GS). La propuesta solo pretendía que el legislador actuase, a fin de regular la GS altruista. Nada más. Pero se rechazó y, en ese rechazo, fue fundamental la actitud de Podemos Madrid. Dijiste que había que regular, pero el grupo parlamentario voto “no”. Y lo hizo por no aceptarse las enmiendas que propusieron. Enmiendas, Clara, inasumibles, no ya por este o aquel partido político, sino por quienes buscamos una modificación de la actual Ley de Reproducción Asistida (LTRHA de 2006) que incluya la GS. Inasumibles por lo que contienen de información errónea, por lo que tienen de considerar a la mujer poco capaz, por relegar al menor y por incluir principios machistas, aun inadvertidamente.

Comenzaban la enmienda diciendo que:

"1.- A instar al Gobierno de la Nación a elaborar de forma inmediata una ley de regulación de gestación subrogada que regule la maternidad subrogada de forma altruista dentro de nuestro país, garantizando los derechos de todas las personas intervinientes en el proceso y de forma especial a las mujeres gestantes y a los menores fruto de esta técnica de reproducción."

Efectivamente, la subrogación gestacional (gestational surrogacy) es definida por la OMS, y otros organismos, como técnica de reproducción asistida (TRA). Existen variedades, englobadas dentro del término subrogación, que no son TRA (como la subrogación parcial) y que no son recomendadas por las guías de buena praxis médica. La subrogación gestacional es el procedimiento que reivindicamos desde las asociaciones, el que pretendemos sea reconocido mediante un cambio en la Ley.

Clara, gracias por reconocer la necesidad de regular. Un punto 1 casi impecable. Pero lo que hay que regular no es la “maternidad subrogada”. La gestación es un proceso biológico que dura 9 meses. La maternidad (y la paternidad) es un proceso físico, psicológico, biológico y anímico que no termina nunca. La maternidad es criar, acompañar, amar y educar al hijo toda la vida. Eso es lo que he visto en mis padres. Yo he perdido mi útero y con él mi capacidad de gestar. Pero no he perdido mi capacidad maternal, mis dotes de ser madre, de criar, acompañar, amar y educar a mi hijo toda la vida. Gestación por sustitución es el nombre legal en España de la técnica, según se recoge en la LTRHA de 2006. Gestación por sustitución, no maternidad por sustitución o maternidad subrogada, dado que lo que se sustituye, lo que se subroga, es la gestación, no la maternidad. Ni la paternidad. (Nadie diría paternidad subrogada, ¿no?). La ley ha de ser, necesariamente, precisa en la terminología para prevenir problemas y errores.

Continúa el texto presentado diciendo que:

"2. Dentro de los derechos garantizados a las mujeres gestantes, esta ley recogerá el derecho al aborto, en igualdad de condiciones que el resto de las mujeres y el derecho a cambiar de decisión, en un periodo de tiempo establecido, sobre la entrega o no del hijo."

No. No se puede cambiar de decisión y no se entrega a un hijo. Es el hijo de otr@s.

La técnica consiste en donar, temporalmente, la capacidad de gestar. Es algo que todos, mujer gestante y madres/padres intencionales, han de entender desde antes de empezar el proceso. Las evaluaciones psicológicas y médicas han de tener ese objetivo fundamental, entender qué es GS y lo que implica, y el consentimiento informado ha de prestarse en base a este concepto. Con la enmienda presentada se olvida ese objetivo y no es preciso que la mujer gestante (ni la madre/padre intencional) tenga las cosas claras en este punto. Lo que puede hacer que se incremente el número de mujeres que deseen ser gestantes, sí, pero aumentando en paralelo los conflictos y el daño a los pequeños.

La propuesta que se hace no es GS. Es gestar y, tras el nacimiento del hijo, ya decidimos si me lo quedo o lo doy en una especie de adopción dirigida. Eso no es subrogación. Es otra cosa, que se podría también regular, pero que nada tiene que ver con el principio rector de la subrogación gestacional.

Supone además, implícitamente, reconocer que la mujer no tiene capacidad para ejercer su plena autonomía personal. La mujer española ¿no puede emitir un consentimiento informado legalmente válido? ¿Por qué? ¿Cuándo ha sido incapacitada? El derecho a decidir implica la posibilidad de error. Pero, que nos equivoquemos al elegir una opción, no quiere decir que haya que tutelar a la mujer, como si fuese un ser de intelecto limitado. Tanto numérica como porcentualmente, hay muchas más mujeres que se arrepienten tras realizar un aborto voluntario. Eso no hace que la sociedad prohíba el aborto. Sería absurdo que, como se ha oído decir a algunas personas de su grupo, la existencia de asociaciones de gestantes arrepentidas fuese un motivo para prohibir la GS. Hay asociaciones de arrepentidas luchando contra el aborto y nadie cree que ese derecho deba prohibirse para prevenir el arrepentimiento o el daño que puede sufrir una mujer que aborta.

El embarazo es de la mujer que gesta. Por supuesto. Siempre. Ella decidirá si interrumpe, si no interrumpe, si pare de una forma o de otra. Pero la recién nacida no es su hija, sino hija de los padres intencionales. Este concepto es la esencia de la donación de capacidades reproductivas. Salvando las distancias fisiológicas, la hija que se gesta tras una donación de semen no es hija del donante; el hijo que se gesta tras la donación de la capacidad de gestar no es hijo de la donante.

Cuando se trata de reproducción en la que hay terceras personas, la filiación es previa al parto y no se puede modificar o impugnar. Así lo recoge la ley española. La razón es básica: la niña, el niño, tiene que tener, desde el primer segundo, garantías jurídicas y saber quién es su madre o su padre. Cualquier otra situación es contraria al interés superior del menor, que dice la ley.

Clara, en la asamblea hablaste del caso de bebé Gammy. Es un ejemplo de lo que digo. Si, desde antes de nacer, la ley hubiese estipulado quienes eran sus padres, nunca podría haber sido dejado atrás, nunca podrían haberlo abandonado como un juguete roto. Pero la ley tailandesa deja la decisión en manos de la gestante. Las leyes han de proteger a los niños, no abocarlos a situaciones de riesgo.

No se les puede dejar flotando en un limbo legal, esperando a ver quién se los queda, quién decide si es o no es su madre. Además, durante ese tiempo ¿quién cuida al niño? ¿la gestante? ¿los padres o madres intencionales? ¿los servicios sociales correspondientes? ¿con quién establece el niño el vinculo? ¿con un dossier?

Plantear una situación de incertidumbre jurídica; olvidar el derecho, desde el nacimiento, a un nombre y una filiación (una, no dos o ninguna), permitir que se acerquen a la técnica personas sin ideas claras, todo eso es contrario a los derechos del menor.

España ya reconoce la voluntad procreacional como determinante de filiación cierta. Lo hace en caso de donación de semen en parejas heterosexuales y lo hace con la pareja legamente casada de lesbianas, aun cuando ninguna de ellas aporte el óvulo.

Sé que hay países, como Inglaterra, que regulan por ley la posibilidad de retracto. Que una cosa figure en la ley de un país, por europeo que sea, no quiere decir que sea justa o respetuosa. Italia prohíbe la adopción de menores por homosexuales y nadie piensa que esa sea una norma que merezca la pena incorporar a nuestras leyes.

Acaba la enmienda propuesta con:

"3. La citada ley garantizará el acceso a la maternidad subrogada a parejas del mismo sexo y a mujeres u hombres solos.

4. Dicha ley condicionará la legalidad de la maternidad o paternidad por subrogación internacional a la existencia, en el país donde se contrate dicha subrogación, de un marco legislativo de garantías similar al establecido en el marco nacional español, esto es, que establezca la posibilidad de la gestación por subrogación internacional solamente sin contrapartida económica, de forma altruista, y que garantice el respeto a los derechos humanos de las mujeres gestantes en los mismos términos que la legislación española."

Una mujer sola. Una mujer sola como yo (que perdí útero e hija en el mismo duro trance), solo puede recurrir, con garantías, a la GS en ciertos estados de USA. Si se considerase que esos estados no ofrecen ”los mismos términos que la legislación española.", se me impediría ir allí. Se me cerraría, definitivamente, la posibilidad de subrogar. Cerrada para todas las mujeres sin útero o que no pueden gestar. En cambio un hombre solo, si se le cierra USA, le dará igual. Podrá ir a cualquier lugar del mundo, legal o ilegal, con explotación o sin explotación, aportar su semen y tendrá un hijo. Que será reconocido como tal en España (y en todo el mundo) porque no es posible impedir que un hombre vaya a cualquier país y tenga un hijo con quien quiera. Lo inscribirá a nombre de la gestante y al suyo y se acabó la historia. La enmienda impedirá ser madre a una mujer como yo, sin útero pero con ovarios. Al hombre, sin útero pero con testículos, nada le queda vetado. Las leyes son machistas y la enmienda promovida por Podemos en Madrid se ajusta a ese patrón, no dudo que de modo inadvertido, pero lo lleva en la esencia. Se pretende prevenir la explotación fuera de nuestras fronteras, pero su único efecto será limitar el acceso a mujeres, no a hombres. Y nada impedirá a las mafias poder campar libremente en este terreno machista que se les deja franco.

“La construcción de familias y la crianza sin hombres desde la elección y el deseo, supone una subversión radical de la estructura social. Le da una patada a la esencia misma del patriarcado: la autoridad paterna, la autoridad masculina” (S. Cañete). La enmienda no hace eso. La enmienda mantiene los privilegios del varón. De prosperar la enmienda de Podemos, la ley de reproducción acabaría siendo más machista de lo que ya es.

Clara, lo que hay que promover es la tutela legal del proceso internacional, son controles internacionales, pero no pretender dejar a los niños sin inscripción, porque eso ya ha sido condenado por el Tribunal europeo de Estrasburgo en tres ocasiones. Lo que hay es que regular aquí, y hacerlo bien, para que las familias españolas no tengan que salir de nuestro país. Lo hicimos con la ley de trasplantes. Repitámoslo.

Es preciso reconocer la voluntad procreacional en GS. Como es preciso reconocer la capacidad de la mujer de decidir, libremente, sobre todo lo que afecte a su cuerpo, a su vida. Muchas mujeres en España pedimos eso. Muchas mujeres de España están dispuestas a dar eso. Si les dejan.

Un saludo,
Marta López Abeledo
Presidenta de la Asociación por la Gestación Subrogada en España


3 comentarios:

  1. Lo único que quise es darle a entender que los genes no es lo más importante. Ósea si uno puede hacer la vida de otros más feliz entonces hay que aprovechar esta oportunidad. Mis dos hermanas fueron adoptadas y no me importa sus genes, llevamos muy bien. Pienso adoptar un niño que lo necesita un día.
    Pues ni Dios lo quiere pero imagínate si un día algo pasa y tus hijos se quedan huérfanos y si todo el mundo fuera tan egoísta como tu entonces tus hijos jamás tendrían el cariño de los papas.
    Pensasteis alguna vez porque tienes problemas con fertilidad? Pues creo que tengo respuesta.

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  2. Es fácil empatizar con aquellas y aquellos que tienen el anhelo de ser padres, que la ternura nos invada cuando vemos esas fotos de criaturas sonrosadas de las páginas webs o los carteles de las empresas comercializadoras de los vientres de alquiler. Y parece que lo es menos poner cara y contexto a las posibles madres gestantes o proponer un debate que se atreve a cuestionar los límites de los deseos personales. Máxime en la invasiva cultura neoliberal que nos invita a quererlo todo y quererlo ya. Pero no podemos ignorar que la subrogación comercial de la maternidad se alimenta de una feminización de la pobreza y unas contrageografías de la globalización, en el sentido apuntado por Saskia Sassen, que están diversificando las formas de explotación y apropiación de los cuerpos de las mujeres como un lucrativo nicho de negocio.
    Cuando se define que hace falta un embarazo subrogado?
    Es obligación peregrinar por todos los tratamientos anteriores posibles?
    Debo someter mi cuerpo a los experimentos que indiquen médicos y clínicas?
    Debo mortificarme con mas y mas frustraciones?
    Debo peregrinar por la dictadura burocrática estatal de la adopción, que me analiza más que un delincuente para ver si soy digno de amar un hijo?
    Deberían preguntarse antes de opinar: ¿qué es lo que lleva a esta gente a gastarse una millonada, a hipotecar su vida en algunos casos, a tener que vender una casa o un coche, a hacer miles de kilómetros a otro país, a pasar un embarazo lejos de tu bebé, etc.? Sólo queremos ser padres igual que tú. Cada caso es un mundo, y detrás de cada caso, hay una enfermedad que no te permite ser madre, una infertilidad, una negligencia médica, un accidente que truncó tu oportunidad de ser madre, etc. Nadie hace esto por gusto, todos querríamos ser padres de forma natural con nuestra esposa o pareja embarazada, pero hay quien no tiene esa suerte y la gestación subrogada es la solución y la esperanza para cumplir el sueño de ser padres.

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  3. Es fácil empatizar con aquellas y aquellos que tienen el anhelo de ser padres, que la ternura nos invada cuando vemos esas fotos de criaturas sonrosadas de las páginas webs o los carteles de las empresas comercializadoras de los vientres de alquiler. Y parece que lo es menos poner cara y contexto a las posibles madres gestantes o proponer un debate que se atreve a cuestionar los límites de los deseos personales. Máxime en la invasiva cultura neoliberal que nos invita a quererlo todo y quererlo ya. Pero no podemos ignorar que la subrogación comercial de la maternidad se alimenta de una feminización de la pobreza y unas contrageografías de la globalización, en el sentido apuntado por Saskia Sassen, que están diversificando las formas de explotación y apropiación de los cuerpos de las mujeres como un lucrativo nicho de negocio.
    Cuando se define que hace falta un embarazo subrogado?
    Es obligación peregrinar por todos los tratamientos anteriores posibles?
    Debo someter mi cuerpo a los experimentos que indiquen médicos y clínicas?
    Debo mortificarme con mas y mas frustraciones?
    Debo peregrinar por la dictadura burocrática estatal de la adopción, que me analiza más que un delincuente para ver si soy digno de amar un hijo?
    Deberían preguntarse antes de opinar: ¿qué es lo que lleva a esta gente a gastarse una millonada, a hipotecar su vida en algunos casos, a tener que vender una casa o un coche, a hacer miles de kilómetros a otro país, a pasar un embarazo lejos de tu bebé, etc.? Sólo queremos ser padres igual que tú. Cada caso es un mundo, y detrás de cada caso, hay una enfermedad que no te permite ser madre, una infertilidad, una negligencia médica, un accidente que truncó tu oportunidad de ser madre, etc. Nadie hace esto por gusto, todos querríamos ser padres de forma natural con nuestra esposa o pareja embarazada, pero hay quien no tiene esa suerte y la gestación subrogada es la solución y la esperanza para cumplir el sueño de ser padres.

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